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wine chateau sully

Si lo traducimos literalmente significa “castillo” o “mansión”, pero si lo queremos entender en el contexto del vino, château significa la unidad vitivinícola de Burdeos. El château tiene todos los elementos para hacer vino: posee viñedos propios donde se cultivan las uvas de la región, tiene una mansión -que a veces es un verdadero castillo- en donde habitan los propietarios o el llamado “maitre de chai” (el responsable de elaborar el vino). Además tiene las instalaciones físicas y los medios para hacer el vino con las uvas de sus viñedos, así como el personal que hace el vino y lo embotella. En el tiempo de la vendimia, a fines de septiembre o principios de octubre, se contrata personal para recolectar la vid; esta se transporta a las instalaciones vinícolas en donde el mosto se fermenta en grandes cubas de madera o en tanques de acero inoxidable, que son la versión moderna de las cubas. Después se envejece en barricas de roble de 225 litros (barricas bordelesas) y finalmente se embotella en la propiedad y se deja reposar un tiempo variable antes de sacar el producto a la venta. Todos estos tiempos se llevan a cabo en el château. Un buen vino de Burdeos debe constar en su etiqueta “Mis en bouitelles au château”, lo que significa que ha sido embotellado ahí mismo. La leyenda “apellation controlée” significa que las uvas provienen de la región o el pago mencionado y que el proceso de vinificación y la crianza del vino han sido llevados a cabo en ese lugar.

Los vinos de Burdeos son conocidos desde la antigüedad. Cuando los romanos ocuparon Burdigala (antiguo nombre de Burdeos) en el año 56 A.C., ya existían los viñedos, aunque se ampliaron y progresaron durante la conquista romana. Después, los visigodos retrasaron en forma importante el arte de hacer vino, pero como los galos ya se habían convertido al cristianismo con anterioridad, fue la Iglesia la que preservó los vestigios del antiguo conocimiento y salvó la cultura del vino, aunque en los próximos siglos sufriera muchos vaivenes.

En 1152 Leonor de Aquitania se casó con Enrique Plantagenet, Conde de Anjou y Rey de Inglaterra y como dote trajo la Guyena (o Gascuña) y la ciudad de Burdeos; de este modo la región pasó a ser propiedad de la corona inglesa. Ricardo Corazón de León pasó una temporada en la ciudad y al parecer captó la simpatía de sus habitantes. Poco tiempo después el vino de Burdeos se consumía en Inglaterra y debido a que en este tiempo era un vino mas ligero que el actual, fue ampliamente conocido como “clarete”, nombre que aún le dan los ingleses a este vino. Durante el reinado de Luis XIV, el monarca gustaba de comer con vinos de St. Emilion y desde entonces su fama se ha extendido por todo el planeta. El primer clarete que se acostó en botellas para su envejecimiento fue el Chateau Lafite de 1797. Thomas Jefferson, cuando fue Embajador de los Estados Unidos en Francia descubrió los mejores vinos del país y escribió una carta a James Monroe que en 1817 era Presidente de los Estados Unidos, recomendándole que comprara el “Chateau-Margau, Tour de Segur, Hautbrion y De La Fite, que cuestan 3 libras por botella”.

No todos los vinos de Burdeos se llaman “château”; solo si provienen de un viñedo acreditado por la Appellation Controlée, que garantiza su procedencia, aunque no su calidad. Si el vino esta hecho con uvas de la región de Medoc o de St. Emilion, pero no de un solo viñedo, entonces simplemente se llamarán Medoc o St. Emilion (sin que anteceda la palabra “Château”) y generalmente son embotellados por un comerciante, por lo que no llevan la leyenda “Mis en bouitelles au château”. Si las uva ni siquiera son de una región determinada, sino de cualquier parte de Burdeos, entonces el vino solamente podrá tener derecho a llevar el nombre de Bordeaux.

Así que ya sabe usted: un Bordeaux es un vino mas genérico y de menor precio que un Medoc. Un St. Julien o un Margaux son mejores que un simple Medoc, pero…cuidado !!, un Margaux NO es un prestigioso Château Margaux. Su calidad y su precio no son comparables. Un Margaux lo puede usted tomar muchas veces, pero si alguna vez toma el Château Margaux, debe considerarse muy afortunado por haber tenido acceso a tal joya vinícola.

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¿Usted sabe que es un château?

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